Olía a elote asado y a pan de feria. La danza de moros y cristinos avanzaba por las principales calles del pueblo: era el día mayor de la feria del santo patrono.
Como cada año se esperaba con ansias esta festividad que hacía que el pueblo pareciera vivo y que le daba color y brillo. Muchas comunidades vecinas llegaban para presenciar el tradicional desfile de tractores, escuchar la banda que tocaba sin descanso todo el día en el kiosko que se encontraba en el centro de la plaza rodeado de jardineras.
Muchas familias vendían pambazos, gorditas de masa martajada, enchiladas de chile guajillo reyenas de queso y acompañadas de papas con zanahorias cocidas. También había manitas de cerdo en vinagre, gorditas de trigo reyenas de piloncillo y cocidas en comal de barro con piedra de hormiguero de hormigas rojas.
Las Sámano eran muy conocidas en el pueblo, no sólo porque eran de las familias más viejas ahí, sino porque de las 5 hermanas, 4 eran solteronas, "Las solteronas", así se referían a ellas cuando las mentaban.
Su padre había sido un gran maquinista. Incluso su casa era una antigua bodega de ruedas para tren, que en los tiempos de la Revolución se utilizaba como tal. Un día mandaron a don Anacleto Sámano a cubrir una ruta y ahí conoció a su esposa, con quien tuvo 5 hijas, y desde entonces se quedó en el pueblo. Cuando el ferrocarril dejó de ser útil , la bodega de ruedas se convirtió en la casa de "las Sámano", que sigue estando junto a las vías del tren y un granero de descarga y llenado de carros de tren.
La casa tiene bardas de 20 metros de altura, patio sin límite y una construcción que la caracteriza de todas las demás; y no es para menos, pues es la más antigua y es una casa que no era casa.
"Las Sámano" tenían muchas costumbres curiosas: se bañaban de abajo hacia arriba, tallándose primero los pies, después el cuerpo y por último la cabeza. Utilizaban todas el mismo jabón color mostaza, pues otro no les caía bien. Diario se bañaban y tenían un horario específico para ello. Rosaura siempre se bañaba pasaditas las 12 del día, no sin antes rezar sus 3 padres nuestros, pues era la hora de la Virgen María. Siempre que salían de tomar el baño, lavaba de inmediato sus dos fondos que usaban sin excepción. No se secaban el cabello, dejaban que se les secara solo, con su baño de sol que tomaban después del baño. Era obligado estar 10 minutos, no más no menos, bajo el rayo del sol para que se les secara el cabello y así poder peinarlo.
Jamás habían usado pantalón ni lo harían en su vida. Los vestidos eran de una sola pieza y eran confeccionados por Anastacia, la hermana mayor, quien a pesar de su ceguera en grado medio, seguía vistiendo a sus hermanas. Nunca habían comprado un vestido ni fondo, hacerlos era tarea de Anastacia, y en su infancia, de su madre.
Siempre comían a las 4 de la tarde, no sin antes hacer oración. Tenían un menú específico para cada día. Todos lo viernes comían chilaquiles que preparaban con las tortillas que les iban quedando en la semana. Los lunes era día de carne de cerdo con nopales, y nunca cambiaban el menú.
Era el día mayor de la feria del pueblo, cuando se empezó a corre el rumor que algo sucedía en la casa de "las Sámano"... La banda tocaba un son en la plaza del pueblo, mientras la gente empezaba a dirigirse a la estación vieja, como se le conocía en donde se encontraba su casa.

Link de melodía: https://www.youtube.com/watch?v=bKVuKwEjMBk